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Siempre me gustaron los autos más que las camionetas, sin embargo últimamente el amor por la naturaleza (sea playa o campo), me llevó a considerar comprar una 4x4, así podía ir a donde yo quisiera sin la necesidad de estar dependiendo de los amigos.
Es por ello que hace poco menos de un año tuve la suerte de comprar una Land Rover Serie 3 Station Wagon de 1975, una verdadera bestia en lo que se refiere a 4x4. La encontré en el taller a donde llevaba el auto de mi madre, le estaban haciendo mantenimiento. Esta es la foto del mismo día en que la vi y me enamoré de ella:
El día que llegué a mi casa hubieron diversas opiniones, mi enamorada estaba feliz, mi madre sorprendida y mi padre no quizo ni verla sino hasta después de unos días.
La camioneta era perfecta para mis planes, excepto por un pequeño, diminuto e insignificante problema...necesitaba y necesita ser restaurada, pero no me importaba, me encantan los autos y, según creía, la restauración de la camioneta iba a ser mínima.
La camioneta se notaba que había tenido una historia. Primero fue de la Policía Nacional del Perú y luego de otras dos personas, quienes le habían aprovechado al máximo sus capacidades y habían ido un poco más allá (sobre todo el último quien es un amigo mío), tal y como se puede apreciar en la siguiente foto:
Si bien tiene una buena capacidad de carga (750 kg) creo que en esa foto la suspensión nos está diciendo que ya se sobrepasó ese límite, ¿no lo creen ustedes?.
Pues bien, luego de comprarla y verificar que toda la parte mecánica estaba en correctas condiciones, empecé a indagar qué modelo era, ya que en la tarjeta de propiedad decía que era modelo "rover", pues quería regresarla a su estado original, como si recién hubiera salido de fábrica. Fue en ese momento que me topé con un grupo de personas increíbles, los miembros del Land Rover Club Perú, quienes me recibieron como si fuéramos amigos de años gracias a la magia del internet, puesto que la mayoría de ellos vive en Lima y yo vivo en Chiclayo, a 750 km.
Gracias a su página web y a su disponibilidad para quitarme cualquier duda (en especial de Nikola Pachas) pude aprender las características de mi vehículo y llegué a la siguiente conclusión, que no tenía varias partes originales!! Mi temor fue reforzado cuando me reuní con Oswaldo Vergara, quien conoce mucho sobre las land rover y me indicó qué necesitaba para dejarla standar luego de tomarnos unos cuántos chilcanos de pisco y de tener una buena charla sobre el off-road.
Se preguntarán qué partes no eran originales? Pues bien, aquí les mando una pequeña lista de las partes no originales:
1. Tablero (plástico) superior e inferiores.
2. Luces traseras.
3. Estribos.
4. Asientos delanteros.
5. Pomo de la palanca de cambios (ya se cambiaron).
6. Palanca direccionales y de luces.
7. Motor de limpia parabrisas
8. Ventanas
9. Espejos laterales
10. Tapa de gasolina
11. Aros
Para que tengan una idea, aquí les mando unas fotos de como actualmente se ve la landy:
Para colmo de males, como todo auto antiguo, le empezaron a fallar algunas cosas, primero fue el carburador (que ya se arregló), luego la bomba de combustible (que se cambió), la de frenos (se cambió por una alternativa mientras llega la original), el embrague (también se cambió por una alternativa mientras llega la original) y ahora últimamente, los sellos de aceite del cigüeñal, de la caja de cambios y la reductora.
Algunos dirán que me estafaron, pero no lo creo así, yo sabía bien que la camioneta iba a necesitar mucho "cariño", solo que tenía la esperanza de que el cariño que le debía dar no fuera tanto y tan de golpe.
Pues bien, he comenzado a adquirir poco a poco las partes a fin de recuperar esta land rover, esta es la primera entrada del blog y seguiré posteando conforme vaya avanzando en la restauración. En la próxima entrada pondré algunos de las piezas que he comprado y hablaré un poco de las mejoras que pretendo hacerle a la camioneta, y seguiré así, hasta que haya concluido, a fin de compartir con quienes lean este blog el cariño que tengo por la camioneta y de ser fuente de ánimo para aquellos que también tienen un carrito viejo y que están pensando restaurarlo.
Espero que los lectores de este blog me acompañen en el transcurso de la restauración y cualquier consejo será bienvenido.
Hasta luego
José Carlos














